La huerta educativa intergeneracional de Mariñamansa es una iniciativa del Departamento Municipal de Educación desarrollada en unos terrenos propiedad del Ayuntamiento de Ourense, ubicados en el margen derecho del río Barbaña. Constituye una alternativa de ocio y de convivencia que permite el intercambio intergeneracional de conocimientos y experiencias, al tiempo que sirve como aula de aprendizaje para niños y adultos.
Se trata de una huerta accesible y utilizable por toda la ciudadanía (previa adjudicación). El espacio abarca una extensión próxima a los 2.000 m2 en los que se han creado 22 parcelas, 2 de las cuales están reservadas a personas con discapacidad y otras 2, de mayor superficie, a huertas escolares. La adjudicación de las huertas es por un periodo de cuatro años y su uso es gratuito.
Desde el punto de vista educativo, las huertas posibilitan la transmisión de experiencias y la convivencia entre mayores y niños, así como sensibilizar en la importancia de la introducción de frutas y verduras en nuestra dieta. Desde el punto de vista ambiental, las huertas favorecen la diversidad biológica y paisajística, respetando los principios y las reglas de la agricultura ecológica, además de ayudar a mejorar la calidad ambiental de la ciudad. Por otra parte, desde el punto de vista social, favorecen las relaciones intergeneracionales, permiten la integración de personas mayores procedentes de un entorno rural, las cuales sufren la desaparición de su modo de vida y facilitan que otras personas se familiaricen con el mundo de la horticultura.
En el marco educativo:
- Poner a disposición de los centros educativos una fuente de recursos
importantes sin salir de la ciudad.
- Conocer las técnicas que permiten el crecimiento de las hortalizas.
- Favorecer el conocimiento de nuevas especies de hortalizas y popularizar su
consumo, el cual es beneficioso para la salud.
En el marco ambiental:
- Favorecer la diversidad biológica y paisajística en la utilización de zonas
verdes.
- Aplicar las reglas y principios de la agricultura ecológica ayudando a
mejorar la calidad ambiental.
- Difundir las virtudes de este tipo de agricultura.
En el marco social:
- Favorecer las relaciones intergeneracionales.
- Permitir la integración de personas mayores procedentes de un entorno rural,
que sufren la desaparición de su modo de vida, ayudándolas a ser útiles.
- Desarrollar el sentimiento de autosuficiencia personal, favoreciendo al mismo
tiempo la convivencia entre diferentes colectivos.
- Ayudar a mejorar la calidad de vida de los participantes mediante el contacto
directo con la naturaleza, realizar una actividad física ligera y consumir
alimentos sanos.
- Promover la inclusión social y la igualdad de oportunidades de las personas
con discapacidad.
Las personas con discapacidad disponen de unas huertas especialmente diseñadas para ellas, más elevadas del suelo que las demás para facilitarles el trabajo.
A los centros educativos se les adjudican 2 huertas para las actividades con los escolares. Los niños y niñas acuden en grupos de 15, una hora a la semana y se les ofrece una charla de cómo plantar y sembrar. La Concejalía de Educación facilita un monitor experto en Botánica para la realización de las actividades con los niños. Además, las personas que tienen una huerta adjudicada también enseñan a los niños a llevar una huerta, lo que potencia las relaciones intergeneracionales. Los niños recolectan sus propios cultivos.
Todas las huertas pueden ser visitadas por la ciudadanía, aunque las huertas escolares ofrecen más información, son las únicas que tienen carteles que identifican las plantas en los dos idiomas oficiales de la Comunidad de Galicia (gallego y castellano) y en Braile.
En la zona de las huertas existe además un espacio cerrado que dispone de material y equipamiento necesario para realizar las charlas.
Entidades implicadas: El Ayuntamiento de Ourense desde las Concejalías de Educación y Medio Ambiente.

Ourense es una ciudad del interior de Galicia. Es la tercera en importancia y cuenta con 108.000 habitantes, siendo su área metropolitana de 180.211 habitantes. Ocupa un área de 85,2 km2.
La ciudad vive fundamentalmente de la industria textil y de su proyección termal, la cual está siendo estimulada con vistas al futuro.
El municipio tiene una baja natalidad y mucha población mayor, se ha querido impulsar esta experiencia especialmente para este grupo de población. Sin embargo, la propuesta está abierta a toda la ciudadanía y, de hecho, participan personas de entre 20 y 80 años, además de los niños con edades de 6 a 12 años de los centros de educación.
La experiencia permite un intercambio intergeneracional de
conocimientos y experiencias, sirve de aula de aprendizaje para los centros de
enseñanza y para aquellos que desean poner en marcha una explotación agraria,
sin subestimar la relevancia económica que puede comportar para las personas
beneficiarias, así como el mantenimiento de las zonas verdes.
El enclave ribereño de la huerta facilita las labores
hortícolas, integrándose, además, con un amplio entorno de zonas verdes de
paseo, descanso y ocio.
Se ha creado un ambiente educativo intergeneracional, a la
vez que se impulsa la agricultura ecológica y se contribuye al mantenimiento de
las variedades hortícolas tradicionales más adaptadas al medio.
Puntos fuertes:
- Las personas beneficiarias se muestran muy satisfechas con la realización de
esta actividad, especialmente las personas que sufren una depresión,
ayudándolas a recuperarse.
- Se ha logrado un grupo cohesionado.
- Los centros educativos han valorado la actividad con un diez (puntuación
máxima).
- Los niños/as también se muestran muy satisfechos, llevándose una plantita
como regalo después de cada actividad.
Propuestas de futuro:
Debido al éxito de la experiencia, se está pensando en llevarla a cabo también
en otras zonas de la ciudad.